Cuánto habría que contar acerca de las demandas interpuestas en nombre de nuestra comunidad por nuestro repugnante presidente. Pero como hay que empezar por algún lado, supongo que el siguiente caso podría considerarse totalmente representativo del modus operandi usado por esta banda de ladrones. Ya he mencionado anteriormente el hecho de que no creía demasiado en la denominada justicia divina, es más, me atrevería a decir que en algunos caso no sólo no castiga al infractor sino que, por el contrario, le trata con excesiva benevolencia.
Así es; creo que cuando el lector termine de leer este post podrá nuevamente sacar sus conclusiones. Resulta que este individuo (desde que asumió el cargo de presidente) comenzó a realizar una febril labor recopilatoria de datos, datos de todo tipo, relacionados con nuestra propiedad. Hay que reconocer que tiene mérito invertir tanto tiempo personal en labores propias del cargo de presidente, especialmente cuando todo lo que rodea a la finca viene envuelto en un aura de problemas que, a buen seguro, harían pensarselo dos veces al más avezado administrador de fincas. Sin embargo, esto no fue obstaculo para que nuestro cirujano favorito se presentase al cargo de presidente con determinación y coraje. Es más, precisamente por ello se presentó.
Recuerdo haberme extrañado bastante cuando la representante de la agencia inmobiliaria que nos vendió el apartamento nos comentó que, a pesar de ciertas "peculiaridades" de la personalidad del presidente, había que reconocerle el grado de preocupación e implicación que estaba poniendo en resolver los múltiples problemas que afectaban a nuestra propiedad. Este comentario, lo recuerdo muy bien, vino a colación por el hecho de que durante nuestra visita (pues iba acompañado de mi cuñado y hermana), mientras nos mostraba nuestras plazas de aparcamiento, vimos de reojo a un individuo que deambulaba por una de las plantas como revisando algo,...fue cuando la agente nos explicó que se trataba del presidente. Ahí quedó la cosa. Más tarde, y ahora si que no recuerdo la fuente, supimos que se había presentado voluntariamente al cargo.
Vaya¡¡ esta noticia, de alguna manera, hizo saltar alguna alarma en mi cabeza pues me pareció tremendamente sospechoso que alguien, en su sano juicio, pudiera presentarse voluntariamente a un cargo de los más ingratos que uno puede detentar alguna vez su vida. A título de ejemplo se me ocurren: miembro de mesa electoral, jurado de un tribunal, citación de testigos a un juicio de partes y poco más. Es lo que se puede denominar sin temor a equivocarnos: un higo. A más a más, como presidente de mi comunidad, puedo decir esto con pleno conocimiento de causa. Parece ser que la primera medida que tomó cuando llegó al cargo fue destituir al administrador original y nombrar a su sobrino Bernardo, cuya sede se encontraba a una distancia de 100 km de Benidorm. Me gustaría resaltar que cuando compré el apartamento la cuota mensual rondaba los 86€/mes. aproximadamente. Únicamente pude ver el último presupuesto del administrador original que rondaba los 260.000 € anuales. Me pareció razonable dado el número de servicios de los que disfrutábamos en el residencial. Al poco de llegar este individuo al cargo y tomar las riendas de lo que sería su cortijo durante varios años, el presupuesto anual alcanzó los 670.000 €.
Merece la pena detenerse en analizar esta última cifra, pues como todo lo relacionado con las gestión del rascacielos tiene su historia. Veamos, es cierto que cuando adquirí mi apartamento acababan de aprobarse varias derramas para hacer frente a las demandas judiciales que con la llegada del nuevo presidente se habían acordado en Junta de Abril 2010, sino recuerdo mal. Las derramas no eran moco de pavo, ni mucho menos, al menos la última en vigor y que afortunadamente pagó la promotora, fue de unos 600 €. He de advertir, sino lo he hecho ya, que las cifras pueden marear al lector.
Por aquella época, recién aterrizado al residencial, solía recibir una llamada vespertina por parte del presidente que se traducía en una larga charla (a veves debate) acerca de la marcha de la finca. Durante el transcurso de una de ellas (que jamás olvidaré por sus consecuencias) le comenté que en mi finca, puesto que ya habíamos tenido nuestras diferencias y consiguiente juicio contra la empresa constructora por daños estructurales, se decidió en Junta incluir las derramas necesarias para acometer los arreglos necesarios en la finca en tanto en cuanto llega la resolución judicial dentro de la cuota mensual. Dejándo claro que esto debe ser adoptado por unanimidad, sin excepciones, pues no es legal aplicando la Ley de Propiedad Horizontal. Es decir, la cuota únicamente puede contener los gastos corrientes para el sostenimiento de la finca, el resto, considerados extraordinarios, deben aprobarse en derramas. Ya se pueden imaginar lo que sigue: El muy hijo de puta lo primero que hace es dar instrucciones para que la demanda judicial y todos los gastos inherentes a la misma se sumen al presupuesto anual con el fin de que se someta a una única votación (bajo las circunstancias que éstas se venian realizando y que ya he explicado) y pueda aprobarse su inclusión como parte de los recibos mensuales. Ayy¡¡ que consecuencias tan nefastas tendría esto para nosotros. De momento, el efecto inmediato fue que por parte de la promotora dejase de pagar su cuota (pues no iba a pagar una cuota que sirviera para financiar una demanda a ellos mismos) y la ingresase en una cuenta notarial. Claro, esto antes lo hacía con las derramas, estaba en su derecho, pero ahora al estar todo mezclado y ¡de qué manera¡ dejó de pagar la mensualidad completa, por lo que el resto de propietarios tuvimos que asumir su parte para que el rascacielos siguiera funcionando. A este tipo le daba igual si esto era legal o no, pues olvidó el pequeño detalle de que se requería la aprobación del 100% de los propietarios, pues no es algo legal. Llegado este punto ya puedes echar números e incluir las partidas que consideres hasta llegar al desmesurado presupuesto anterior. Ni que decir tiene que con una cuota así no había Dios que pudiera vender un solo apartamento y no digamos ya mantenerlo. Por eso dije al principio de este post que la fortuna favorece de alguna manera a estos hijos de puta sin escrúpulos.
En fin, con la todavía inocente mirada de entonces, lo que no entraba en mi cabeza es que alguien hubiera urdido una trama para "limpiar" los bolsillos de los comuneros y, como parte de la misma, estuviera incluido ser presidente. Claro que tampoco jamás llegué a pensar que una comunidad de propietarios pudiera ser una mina de oro. Una macro comunidad con un potencial de 204 propietarios de un nivel alto de ingresos, es una pieza de por sí bastante apeticible para los administradores de fincas que, podríamos decir, ostentan el número uno en la lista de los depredadores de fincas. Les seguiría muy probablemente la promotora o agencia inmobiliaria que tienen alta participación en la finca. Esto, digamos, sería por naturaleza, la cadena trófica. Lo que no entraba en mis previsiones es que se hubiera organizado un ataque conjunto desde el interior y el exterior de la propiedad, con múltiples ramificaciones y complices, con el fin desplumar la comunidad.
Merece la pena detenerse en analizar esta última cifra, pues como todo lo relacionado con las gestión del rascacielos tiene su historia. Veamos, es cierto que cuando adquirí mi apartamento acababan de aprobarse varias derramas para hacer frente a las demandas judiciales que con la llegada del nuevo presidente se habían acordado en Junta de Abril 2010, sino recuerdo mal. Las derramas no eran moco de pavo, ni mucho menos, al menos la última en vigor y que afortunadamente pagó la promotora, fue de unos 600 €. He de advertir, sino lo he hecho ya, que las cifras pueden marear al lector.
Por aquella época, recién aterrizado al residencial, solía recibir una llamada vespertina por parte del presidente que se traducía en una larga charla (a veves debate) acerca de la marcha de la finca. Durante el transcurso de una de ellas (que jamás olvidaré por sus consecuencias) le comenté que en mi finca, puesto que ya habíamos tenido nuestras diferencias y consiguiente juicio contra la empresa constructora por daños estructurales, se decidió en Junta incluir las derramas necesarias para acometer los arreglos necesarios en la finca en tanto en cuanto llega la resolución judicial dentro de la cuota mensual. Dejándo claro que esto debe ser adoptado por unanimidad, sin excepciones, pues no es legal aplicando la Ley de Propiedad Horizontal. Es decir, la cuota únicamente puede contener los gastos corrientes para el sostenimiento de la finca, el resto, considerados extraordinarios, deben aprobarse en derramas. Ya se pueden imaginar lo que sigue: El muy hijo de puta lo primero que hace es dar instrucciones para que la demanda judicial y todos los gastos inherentes a la misma se sumen al presupuesto anual con el fin de que se someta a una única votación (bajo las circunstancias que éstas se venian realizando y que ya he explicado) y pueda aprobarse su inclusión como parte de los recibos mensuales. Ayy¡¡ que consecuencias tan nefastas tendría esto para nosotros. De momento, el efecto inmediato fue que por parte de la promotora dejase de pagar su cuota (pues no iba a pagar una cuota que sirviera para financiar una demanda a ellos mismos) y la ingresase en una cuenta notarial. Claro, esto antes lo hacía con las derramas, estaba en su derecho, pero ahora al estar todo mezclado y ¡de qué manera¡ dejó de pagar la mensualidad completa, por lo que el resto de propietarios tuvimos que asumir su parte para que el rascacielos siguiera funcionando. A este tipo le daba igual si esto era legal o no, pues olvidó el pequeño detalle de que se requería la aprobación del 100% de los propietarios, pues no es algo legal. Llegado este punto ya puedes echar números e incluir las partidas que consideres hasta llegar al desmesurado presupuesto anterior. Ni que decir tiene que con una cuota así no había Dios que pudiera vender un solo apartamento y no digamos ya mantenerlo. Por eso dije al principio de este post que la fortuna favorece de alguna manera a estos hijos de puta sin escrúpulos.
En fin, con la todavía inocente mirada de entonces, lo que no entraba en mi cabeza es que alguien hubiera urdido una trama para "limpiar" los bolsillos de los comuneros y, como parte de la misma, estuviera incluido ser presidente. Claro que tampoco jamás llegué a pensar que una comunidad de propietarios pudiera ser una mina de oro. Una macro comunidad con un potencial de 204 propietarios de un nivel alto de ingresos, es una pieza de por sí bastante apeticible para los administradores de fincas que, podríamos decir, ostentan el número uno en la lista de los depredadores de fincas. Les seguiría muy probablemente la promotora o agencia inmobiliaria que tienen alta participación en la finca. Esto, digamos, sería por naturaleza, la cadena trófica. Lo que no entraba en mis previsiones es que se hubiera organizado un ataque conjunto desde el interior y el exterior de la propiedad, con múltiples ramificaciones y complices, con el fin desplumar la comunidad.
De cualquier manera, retomando el tema inicial, la hiperactividad demostrada por un presidente corrupto para justificar todo un rosario de decisiones que afectarían a la comunidad durante muchos años, se ve recompensada sobradamente por los potenciales ingresos que no tardará en recibir como contrapartida; además de ganar una inevitable relevancia social dentro de la misma por el mero hecho de preocuparse por los problemas comunes sin que nadie se lo haya pedido. Lo que se denomina comunmente como altruismo.
De hecho, en el transcurso de una de sus escaramuzas durante esos primeros tiempos de actividad, descubrió entre los documentos archivados en el ayuntamiento de Benidorm unos planos del proyecto original de nuestro residencial y, mira por dónde, como parte de esos planos figuraba una parecela de terreno que en la actualidad habían desaparecido. Si, es correcto decir que la promotora nos la había jugado, pues entre la superficie inicialmente registrada a nombre de la comunidad figuraba una parcela (de superficie considerable) que misteriosamente había desaparecido durante la fase de construcción. En fin, lo que decía antes respecto a la suerte que acompaña a este tipo de individuos, pues fue gracias a su labor de remover la tierra por la que dimos con este cadaver de la promotora y, a la sazón, con un motivo mucho más que justificable para crear mayores dosis de rechazo hacia la promotora. Como la aparición de esta parcela tuvo lugar, según parece, despues de la interposición de la demanda por daños, se decidió en Junta acometer otra nueva demanda reclamando dichos terrenos o una indemnización equivalente, pues realmente su restitución era materialmente imposible: ya estaban siendo usados por la comunidad adyacente. Muchas veces me pregunto si merece la pena a una promotora multinacional, con recursos suficientes como para acometer la construcción de un rascacielos, el caer en este tipo de corruptelas, que hacen mucho más que perjudicar sus balances si finalmente son descubiertas, ya que terminan mermando su imagen corporativa, por no decir el rechazo inmediato que provoca entre los propietarios perjudicados.
En cualquier caso nuestro insigne abogado y el innombrable decidieron que tenían un argumento de peso para presentar otra demanda contra la Promotora y, de paso, llenarse los bolsillos un poco más. Es la maldición de la gitana: "juicios tengas y los ganes". Solo que con un abogado como el nuestro, apodado "El bolas", jamás tuvimos opción alguna de ganar. Por supuesto, el presidente, el perito (quizás debería decir peritos) y el abogado ganaron y mucho. Observen y asómbrense: Interposición de demanda por valor de 1.800.000 € como indemnización por la no entrega de la parcela A2 a la comunidad. Una auténtica barbaridad, sin embargo, en consonancia con la demanda por vicios ocultos del rascacielos por valor de unos 28.000.000 € ya presentada anteriormente en los Juzgados de Valencia. Por supuesto, a reglón seguido, se tuvo que presupuestar un importe de 50.000 € como pago por los servicios del perito judicial, todavía pendiente de nombrar. El bolas en este caso hizo el favor a la comunidad de no facturar nada, ya lo cobraría posteriormente. No obstante, todos los meses seguía tarifando a razón de 5.000 € como provisión de fondos. No contento con esto nombró a una procuradora de Benidorm como representante de la comunidad, pero jamás se llegó a comunicar nada en Junta al respecto, y suponemos que los poderes notariales para representar a la comunida los firmó el presidente por su propia iniciativa. El caso, es que cuando pensabamos que ya nos habíamos liberado de un gasto bastante considerable como fue la empresa de servicios Bisón Group, aparece otro protagonista con el fin de tomar el relevo en la lista de pagos de la comunidad. Es decir, es como si esta banda se hubiera propuesto esquilmar un presupuesto mensual y fuere como fuere debía cumplirse. Otro ejemplo bien representativo de lo que acabo de afirmar es que el perito, digamos, original, que se embolsó alrededor de 180.000 € por una serie de informes que, a mi modesto entender dejan mucho que desear, cuando cesó en sus servicios (pues supongo que le vió las orejas al lobo o lobos) fue inmediatamente sustituido por otro cuyos trabajos o informes apenas se pueden sostener, incluso llegando a ser directamente inexistentes. Este nuevo períto tarifaba a razón de unos 5.000 € mensuales, vamos nuestra tarifa plana. Llegado este punto solicité que me enviasen los informes realizados a origen por los peritos de la finca, no sé si es que pillé desprevenido al presidente o qué ocurrió, pero el caso es que me remitió un email con un chorro de archivos adjuntos. A raíz de estos archivos (se suponía que cada uno contenía un informe pericial) redacté un informe para presentar a no sé quien..la verdad, pero lo hice y se lo entregué al representante de la promotora que me reconoció la labor. Supongo que lo colgaré para deleíte del personal, pues no tiene desperdicio.
Al hilo de lo anterior, parece ser que el perito judicial había tasado el terreno en 1.327.000 € aproximadamente, con lo que en principio las noticias no podían ser más buenas para la comunidad, incluso para alguien tan excéptico como yo. Pero claro, esto no fue nada más que un espejismo y en una memorable reunión de propietarios en la que intervino "El bolas" tratando de explicar el desastre de la resolución judicial para mayor escarnio de su persona. Me explico, a pesar de lo anterior, parece ser que una cosa es la valoración de la parcela para un empleo supuesto, y otra muy distinta el valor de la misma a origen, sin aplicación alguna todavía prevista. El juez nos dio la razón y dictaminó que la promotora nos indemnizase con unos 80.000 €. Ni que decir tiene que se correspondía con lo que la promotora había propuesto desde un principio sin que se hubiese jamás admitido semenjante cantidad. Después se supo que el presidente haciendo gala de su natural osadía habia vendido el resolución judicial como una victoria...pues a fin de cuentas fallaba en contra de la promotora. Pero lo mejor viene ahora. Voy a tomar aire, pues es como llevar un niño que está a punto de gritar...
Sin justificación alguna el presidente decidió abrir otra cuenta a nombre de la comunidad en la misma sucursal en la que ya teníamos la cuenta original, justo al lado de su casa en Valencia. El caso es que domicilió el cobro de la indemnización por la parcela A2 en esta segunda cuenta y de la que además, como no, procedió a pagar los honorarios de todos aquellos que el consideraba habían intervenido en la demanda. Pues bien, el primer cargo fue llamativo: unos 35.000 € por los honorarios del Bolas, que junto a otros 30.000 € que ya cobró como anticipo por sus incalculables servicios, sumaban la friolera de 65.000 €. A esto había que añadir los gastos judiciales, la procuradora, el perito y no sé que más, el caso es que al final únicamente quedaron unos 2.000 € de saldo. En resumen, perdimos hasta la camiseta. Qué interesante, como contaba anteriormente, fue ver al abogado y al presidente intentar justificar este descalabro en Junta, pues a decir verdad, muchos propietarios que hasta entonces habían confiado en él ciegamente, ahora empezaban a sospechar lo que pasaría si ocurría otro tanto de lo mismo con la demanda original de daños. Aquí hay un aspecto que me gustaría resaltar, un detalle juridico de máxima importancia y que, a fin de cuentas, nos quitaba el sueño a la mayoría de los propietarios.
Resulta que una vez se falle en contra de una de las partes, puede darse la circunstancia de que como en el caso anterior, las costas judiciales corran a cargo del demandante, y claro, esto no sería mayor problema sino fuera por el hecho de que estas costas se calculan en función del importe demandado, en nuestro caso por unos 28 millones de euros, además totalmente falsos, por lo que teníamos todas las papeletas para que tuviesemos que pagar 1 o 2 millones de € por costas judiciales. Imposible de soportar para la mayoría de los propietarios, la verdad. Pues además habría que detraer alrededor de unas 55 viviendas que estaban en poder de la promotora. En fin, esto me consta que no nos dejaba dormir a más de uno. Qué alivio cuando se firmó el acuerdo para retirar la demanda judicial¡¡
Pero regresemos al infame día en el que "El bolas" presentó ante la Junta la pérdida de la demanda por la parcela A2. Ya no estaba tan seguro e incluso se desdijo de lo que había sostenido en Junta, ya que precisamente fue él quien aconsejó acometer la acciones judiciales para reclamar la indemnización por esta parcela. Ahora resulta que ya no era nuestro asesor jurídico, ahora resulta según admitió en Junta que esta demanda se interpuso en contra de su criterio profesional, pues reconoció con total descaro que era conocedor de esto y que aún asi siguio adelante con la misma. Se justificó alegando que fue por orden del presidente. Realmente que más daba de quien hubiera surgido la brillante idea, el caso es que nos había costado dinero y en el computo general la comunidad salio perjudicada. Nada nuevo precisamente en nuestra comunidad. Por cierto, esa junta la grabé y tengo un interesante archivo sonoro dónde se puede distinguir la intervención de nuestro representante legal. Más tarde negaría haber dicho nada de esto, pues le dejaba en muy mal lugar desde el punto de vista de la ética profesional. Solo de la ética, pues a nivel de profesionalidad es interesante resaltar que es un incompetente manifiesto, no dicho por mí, sino dicho por la jueza que llevó el caso de la parcela A2, no se cansa de resaltar el escaso valor legal o jurídico de todas sus alegaciones.
Llegó a ser tal la voracidad del presidente hacia los fondos de la comunidad, que en un momento dado, cerca de su ocaso como presidente, promovió y consiguió el cambio de la compañía que nos mantenía los ascensores. Ya lo había intentado anteriormente aunque con escaso éxito debido a la resistencia de un gran sector de los propietarios entre los que, obviamente, me encontraba. Hay que decir que en un rascacielos si hay algo sagrado con lo que no se puede jugar es con los ascensores. De hecho, despertaban admiración no sólo entre los propietarios sino entre cualquier usuario que entrara al residencial. Todos quedaban impresionados por unos ascensores, 6 en total, que viajaban a una velocidad de 4 m/segundo. Son ingenieria de Schindler, ni más ni menos. Ascensores muy sofisticados, no sólo desde el punto de vista mecánico, sino sobre todo desde el punto de vista de software. Pues bien, una vez más a este tipejo infame no se le ocurrió otra idea más que cambiar la compañia de mantenimiento por un contrato que nos haría ahorrar unos 3 euros a cada vecino. Una vez más sus adláteres entraron en juego para justificar el cambio a una compañía que no la conocía ni su padre, eso sí, el presidente la conocía muy bien, pues según dijo llevaba los ascensores del hospital. FAIN, para más señas. Además, con el fin de llenarse al máximo sus bolsillos con la comisión correspondiente, acordó firmar un contrato a 5 años. Según unos cálculos realizados en base a unos presupuestos que la promotora recibió orginalmente y que rechazó por falta de garantias precisamente de asistencia, creemos que se embolsó la friolera de unos 15.000 € con la operación. De ahí su insistencia. Está claro que como el interés de la comunidad no tiene importancia para este individuo sin escrúpulos, la operación estaba cantada en Junta. No tardaron en llegar los problemas: ascensores desconfigurados, esperas interminables en los rellanos, pues aquello parecía un autobus de línea cuando llegaba abajo. A más a más, después supimos que habían desmantelado un par de ascensores para usar las piezas en los demás, hecho este que fue investigado por el actual presidente y que incluso llegó a convocar una reunión para solicitar interponer una demanda por daños y perjuicios provocados a la comunidad y por incumplimiento de contrato. Qué herencia tan maravillosa la del anterior presidente, pero no fue la única ni mucho menos.
Otra de sus ocurrencias, digamos, fue la de arreglar el sistema antincendios de la comunidad. ¡qué haciago día¡ Como siempre, haciéndo gala de su buen ojo para escoger delincuentes o personajes de dudosa reputación, acordó con una empresa especialista en sistemas de seguridad y a buen seguro, no muy ética en sus funciones de mantenimiento. Parece ser que se limitó a pasar una abultada factura por unos servicios inexistentes...ayy...esto ya suena a un mantra tibetano¡¡ en este caso por importe de unos 24.000 €. Suma y sigue. Este tipejo debía de sentir un profundo desprecio (o puede que nada) por los miembros de la comunidad y no puedo imaginar qué sentiría el día que recibía el sobre con la gratificación de la empresa contratista. Por supuesto, esta empresa fue demandada y ha llegado a asegurar bajo juramento que se limitó a cumplir ordenes expresas del presidente para no tocar nada. Lo mismo que los jardineros que él personalmente buscó.
Ahh..otro caso paradigmático fue su propuesta de arreglo de las bombas de agua de la comunidad. Este hecho también lo manejó mucho desde el principio e incluso llegó a enviar emails con propuesta de sustitución de las mismas con un coste de unos 100.000 €. Hay que pensar que las instalaciones de un rascacielos son realmente impresionantes para cualquiera que haya vivido en un edificio normal. Con 48 plantas, con casi 150 metros de altura, hay que comprender la presión necesaria para hacer llegar el agua hasta las plantas superiores, incluso cada 10 plantas, hay un espacio de instalaciones con válvulas de presión para evitar la sobrecarga o el defecto. Recuerdo que por aquella primera época de su mandato, el ínclito presidente nos inundaba el buzón de nuestro correo con innumerables emails sobre inundaciones por fugas de agua en diversas plantas, llegó a ser un verdadero azote de la comunidad. Más tarde, un propietario y yo pudimos ver como sobredimensionaba los daños de las fugas de las que nos informaba. Algunas fueron reales, estoy seguro, pero otras viendo como se las gastaba su lacayo el portero pienso que muchas se debieron a simples manipulaciones o sabotajes de la instalación. Eso sí, como es natural cada reparación se cobraba a precio de oro pues las empresas tenían que venir desde Valencia, como era el caso de las que mantenían las bombas. No bajaban de unos 1.200 €. Era gracioso ver como siempre intentaba justificar de alguna manera lo abultado de la facturación, por ejemplo. "Se ha tenido que realizar con soldador láser".
Más recientemente, con la nueva junta trabajando realmente en pro de la comunidad, se adquirieron un grupo de bombas totalmente nuevo por un importe de unos 12.000 €, sino recuerdo mal. Una pequeña diferencia respecto a los 100.000 € que nos pasó este individuo.
Otra factura realmente chocante y que llamó la atención de la comunidad fue la reparación de un escalón roto en la entrada del residencial. La factura de un simple escalón de mármol, para colmo ni siquiera el mismo, llegó a costar a nuestras arcas la friolera de 635 €. Madre mía la que se lio en la junta cuando se supo este importe. Lo mismo, lo justificó diciendo que la empresa venía de Valencia. Otro tanto con la pintura de las instalaciones de la zona cero y no sé cuantas otras cosas más.
Finalmente, reconocido en el acta de una de las juntas, se hace mención expresa a que el presidente llegó a tener el agua y la luz de su vivienda, que por cierto la tiene alquilada desde el principio, a cargo de de la comunidad. Dijo que no se dio cuenta pues tiene 13 viviendas más repartidas por todo el levante. Menudo hijo de puta¡¡
Aqui lo dejo a falta de que recuerde algún otro detalle, aunque para muestra un botón.
En cualquier caso nuestro insigne abogado y el innombrable decidieron que tenían un argumento de peso para presentar otra demanda contra la Promotora y, de paso, llenarse los bolsillos un poco más. Es la maldición de la gitana: "juicios tengas y los ganes". Solo que con un abogado como el nuestro, apodado "El bolas", jamás tuvimos opción alguna de ganar. Por supuesto, el presidente, el perito (quizás debería decir peritos) y el abogado ganaron y mucho. Observen y asómbrense: Interposición de demanda por valor de 1.800.000 € como indemnización por la no entrega de la parcela A2 a la comunidad. Una auténtica barbaridad, sin embargo, en consonancia con la demanda por vicios ocultos del rascacielos por valor de unos 28.000.000 € ya presentada anteriormente en los Juzgados de Valencia. Por supuesto, a reglón seguido, se tuvo que presupuestar un importe de 50.000 € como pago por los servicios del perito judicial, todavía pendiente de nombrar. El bolas en este caso hizo el favor a la comunidad de no facturar nada, ya lo cobraría posteriormente. No obstante, todos los meses seguía tarifando a razón de 5.000 € como provisión de fondos. No contento con esto nombró a una procuradora de Benidorm como representante de la comunidad, pero jamás se llegó a comunicar nada en Junta al respecto, y suponemos que los poderes notariales para representar a la comunida los firmó el presidente por su propia iniciativa. El caso, es que cuando pensabamos que ya nos habíamos liberado de un gasto bastante considerable como fue la empresa de servicios Bisón Group, aparece otro protagonista con el fin de tomar el relevo en la lista de pagos de la comunidad. Es decir, es como si esta banda se hubiera propuesto esquilmar un presupuesto mensual y fuere como fuere debía cumplirse. Otro ejemplo bien representativo de lo que acabo de afirmar es que el perito, digamos, original, que se embolsó alrededor de 180.000 € por una serie de informes que, a mi modesto entender dejan mucho que desear, cuando cesó en sus servicios (pues supongo que le vió las orejas al lobo o lobos) fue inmediatamente sustituido por otro cuyos trabajos o informes apenas se pueden sostener, incluso llegando a ser directamente inexistentes. Este nuevo períto tarifaba a razón de unos 5.000 € mensuales, vamos nuestra tarifa plana. Llegado este punto solicité que me enviasen los informes realizados a origen por los peritos de la finca, no sé si es que pillé desprevenido al presidente o qué ocurrió, pero el caso es que me remitió un email con un chorro de archivos adjuntos. A raíz de estos archivos (se suponía que cada uno contenía un informe pericial) redacté un informe para presentar a no sé quien..la verdad, pero lo hice y se lo entregué al representante de la promotora que me reconoció la labor. Supongo que lo colgaré para deleíte del personal, pues no tiene desperdicio.
Al hilo de lo anterior, parece ser que el perito judicial había tasado el terreno en 1.327.000 € aproximadamente, con lo que en principio las noticias no podían ser más buenas para la comunidad, incluso para alguien tan excéptico como yo. Pero claro, esto no fue nada más que un espejismo y en una memorable reunión de propietarios en la que intervino "El bolas" tratando de explicar el desastre de la resolución judicial para mayor escarnio de su persona. Me explico, a pesar de lo anterior, parece ser que una cosa es la valoración de la parcela para un empleo supuesto, y otra muy distinta el valor de la misma a origen, sin aplicación alguna todavía prevista. El juez nos dio la razón y dictaminó que la promotora nos indemnizase con unos 80.000 €. Ni que decir tiene que se correspondía con lo que la promotora había propuesto desde un principio sin que se hubiese jamás admitido semenjante cantidad. Después se supo que el presidente haciendo gala de su natural osadía habia vendido el resolución judicial como una victoria...pues a fin de cuentas fallaba en contra de la promotora. Pero lo mejor viene ahora. Voy a tomar aire, pues es como llevar un niño que está a punto de gritar...
Sin justificación alguna el presidente decidió abrir otra cuenta a nombre de la comunidad en la misma sucursal en la que ya teníamos la cuenta original, justo al lado de su casa en Valencia. El caso es que domicilió el cobro de la indemnización por la parcela A2 en esta segunda cuenta y de la que además, como no, procedió a pagar los honorarios de todos aquellos que el consideraba habían intervenido en la demanda. Pues bien, el primer cargo fue llamativo: unos 35.000 € por los honorarios del Bolas, que junto a otros 30.000 € que ya cobró como anticipo por sus incalculables servicios, sumaban la friolera de 65.000 €. A esto había que añadir los gastos judiciales, la procuradora, el perito y no sé que más, el caso es que al final únicamente quedaron unos 2.000 € de saldo. En resumen, perdimos hasta la camiseta. Qué interesante, como contaba anteriormente, fue ver al abogado y al presidente intentar justificar este descalabro en Junta, pues a decir verdad, muchos propietarios que hasta entonces habían confiado en él ciegamente, ahora empezaban a sospechar lo que pasaría si ocurría otro tanto de lo mismo con la demanda original de daños. Aquí hay un aspecto que me gustaría resaltar, un detalle juridico de máxima importancia y que, a fin de cuentas, nos quitaba el sueño a la mayoría de los propietarios.
Resulta que una vez se falle en contra de una de las partes, puede darse la circunstancia de que como en el caso anterior, las costas judiciales corran a cargo del demandante, y claro, esto no sería mayor problema sino fuera por el hecho de que estas costas se calculan en función del importe demandado, en nuestro caso por unos 28 millones de euros, además totalmente falsos, por lo que teníamos todas las papeletas para que tuviesemos que pagar 1 o 2 millones de € por costas judiciales. Imposible de soportar para la mayoría de los propietarios, la verdad. Pues además habría que detraer alrededor de unas 55 viviendas que estaban en poder de la promotora. En fin, esto me consta que no nos dejaba dormir a más de uno. Qué alivio cuando se firmó el acuerdo para retirar la demanda judicial¡¡
Pero regresemos al infame día en el que "El bolas" presentó ante la Junta la pérdida de la demanda por la parcela A2. Ya no estaba tan seguro e incluso se desdijo de lo que había sostenido en Junta, ya que precisamente fue él quien aconsejó acometer la acciones judiciales para reclamar la indemnización por esta parcela. Ahora resulta que ya no era nuestro asesor jurídico, ahora resulta según admitió en Junta que esta demanda se interpuso en contra de su criterio profesional, pues reconoció con total descaro que era conocedor de esto y que aún asi siguio adelante con la misma. Se justificó alegando que fue por orden del presidente. Realmente que más daba de quien hubiera surgido la brillante idea, el caso es que nos había costado dinero y en el computo general la comunidad salio perjudicada. Nada nuevo precisamente en nuestra comunidad. Por cierto, esa junta la grabé y tengo un interesante archivo sonoro dónde se puede distinguir la intervención de nuestro representante legal. Más tarde negaría haber dicho nada de esto, pues le dejaba en muy mal lugar desde el punto de vista de la ética profesional. Solo de la ética, pues a nivel de profesionalidad es interesante resaltar que es un incompetente manifiesto, no dicho por mí, sino dicho por la jueza que llevó el caso de la parcela A2, no se cansa de resaltar el escaso valor legal o jurídico de todas sus alegaciones.
Llegó a ser tal la voracidad del presidente hacia los fondos de la comunidad, que en un momento dado, cerca de su ocaso como presidente, promovió y consiguió el cambio de la compañía que nos mantenía los ascensores. Ya lo había intentado anteriormente aunque con escaso éxito debido a la resistencia de un gran sector de los propietarios entre los que, obviamente, me encontraba. Hay que decir que en un rascacielos si hay algo sagrado con lo que no se puede jugar es con los ascensores. De hecho, despertaban admiración no sólo entre los propietarios sino entre cualquier usuario que entrara al residencial. Todos quedaban impresionados por unos ascensores, 6 en total, que viajaban a una velocidad de 4 m/segundo. Son ingenieria de Schindler, ni más ni menos. Ascensores muy sofisticados, no sólo desde el punto de vista mecánico, sino sobre todo desde el punto de vista de software. Pues bien, una vez más a este tipejo infame no se le ocurrió otra idea más que cambiar la compañia de mantenimiento por un contrato que nos haría ahorrar unos 3 euros a cada vecino. Una vez más sus adláteres entraron en juego para justificar el cambio a una compañía que no la conocía ni su padre, eso sí, el presidente la conocía muy bien, pues según dijo llevaba los ascensores del hospital. FAIN, para más señas. Además, con el fin de llenarse al máximo sus bolsillos con la comisión correspondiente, acordó firmar un contrato a 5 años. Según unos cálculos realizados en base a unos presupuestos que la promotora recibió orginalmente y que rechazó por falta de garantias precisamente de asistencia, creemos que se embolsó la friolera de unos 15.000 € con la operación. De ahí su insistencia. Está claro que como el interés de la comunidad no tiene importancia para este individuo sin escrúpulos, la operación estaba cantada en Junta. No tardaron en llegar los problemas: ascensores desconfigurados, esperas interminables en los rellanos, pues aquello parecía un autobus de línea cuando llegaba abajo. A más a más, después supimos que habían desmantelado un par de ascensores para usar las piezas en los demás, hecho este que fue investigado por el actual presidente y que incluso llegó a convocar una reunión para solicitar interponer una demanda por daños y perjuicios provocados a la comunidad y por incumplimiento de contrato. Qué herencia tan maravillosa la del anterior presidente, pero no fue la única ni mucho menos.
Otra de sus ocurrencias, digamos, fue la de arreglar el sistema antincendios de la comunidad. ¡qué haciago día¡ Como siempre, haciéndo gala de su buen ojo para escoger delincuentes o personajes de dudosa reputación, acordó con una empresa especialista en sistemas de seguridad y a buen seguro, no muy ética en sus funciones de mantenimiento. Parece ser que se limitó a pasar una abultada factura por unos servicios inexistentes...ayy...esto ya suena a un mantra tibetano¡¡ en este caso por importe de unos 24.000 €. Suma y sigue. Este tipejo debía de sentir un profundo desprecio (o puede que nada) por los miembros de la comunidad y no puedo imaginar qué sentiría el día que recibía el sobre con la gratificación de la empresa contratista. Por supuesto, esta empresa fue demandada y ha llegado a asegurar bajo juramento que se limitó a cumplir ordenes expresas del presidente para no tocar nada. Lo mismo que los jardineros que él personalmente buscó.
Ahh..otro caso paradigmático fue su propuesta de arreglo de las bombas de agua de la comunidad. Este hecho también lo manejó mucho desde el principio e incluso llegó a enviar emails con propuesta de sustitución de las mismas con un coste de unos 100.000 €. Hay que pensar que las instalaciones de un rascacielos son realmente impresionantes para cualquiera que haya vivido en un edificio normal. Con 48 plantas, con casi 150 metros de altura, hay que comprender la presión necesaria para hacer llegar el agua hasta las plantas superiores, incluso cada 10 plantas, hay un espacio de instalaciones con válvulas de presión para evitar la sobrecarga o el defecto. Recuerdo que por aquella primera época de su mandato, el ínclito presidente nos inundaba el buzón de nuestro correo con innumerables emails sobre inundaciones por fugas de agua en diversas plantas, llegó a ser un verdadero azote de la comunidad. Más tarde, un propietario y yo pudimos ver como sobredimensionaba los daños de las fugas de las que nos informaba. Algunas fueron reales, estoy seguro, pero otras viendo como se las gastaba su lacayo el portero pienso que muchas se debieron a simples manipulaciones o sabotajes de la instalación. Eso sí, como es natural cada reparación se cobraba a precio de oro pues las empresas tenían que venir desde Valencia, como era el caso de las que mantenían las bombas. No bajaban de unos 1.200 €. Era gracioso ver como siempre intentaba justificar de alguna manera lo abultado de la facturación, por ejemplo. "Se ha tenido que realizar con soldador láser".
Más recientemente, con la nueva junta trabajando realmente en pro de la comunidad, se adquirieron un grupo de bombas totalmente nuevo por un importe de unos 12.000 €, sino recuerdo mal. Una pequeña diferencia respecto a los 100.000 € que nos pasó este individuo.
Otra factura realmente chocante y que llamó la atención de la comunidad fue la reparación de un escalón roto en la entrada del residencial. La factura de un simple escalón de mármol, para colmo ni siquiera el mismo, llegó a costar a nuestras arcas la friolera de 635 €. Madre mía la que se lio en la junta cuando se supo este importe. Lo mismo, lo justificó diciendo que la empresa venía de Valencia. Otro tanto con la pintura de las instalaciones de la zona cero y no sé cuantas otras cosas más.
Finalmente, reconocido en el acta de una de las juntas, se hace mención expresa a que el presidente llegó a tener el agua y la luz de su vivienda, que por cierto la tiene alquilada desde el principio, a cargo de de la comunidad. Dijo que no se dio cuenta pues tiene 13 viviendas más repartidas por todo el levante. Menudo hijo de puta¡¡
Aqui lo dejo a falta de que recuerde algún otro detalle, aunque para muestra un botón.
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